Desde la perspectiva sistémica, de acuerdo con Miguélez en 2011, quien señala que "se volvió necesaria una nueva visión de la realidad, un nuevo "paradigma", es decir, una transformación fundamental de nuestro modo de pensar (...) de nuestro modo de valorar; y resultó imprescindible la adopción de un paradigma sistémico para poder comprender la naturaleza de todas nuestras realidades; considero que es necesario ahondar en esta problemática ambiental desde el concepto de valor que se le otorga al humedal como sujeto de derechos y sobre cómo las dinámicas de relaciones que se dan a su alrededor generan impacto sobre la comunidad, el ambiente y el concepto de “desarrollo”.
Desde un enfoque holístico, el humedal Gualí cuenta con una territorio acuático y terrestre con una gran diversidad de fauna y flora que se ha visto alterada por la reducción del territorio y las altas contaminaciones por residuos y vertimientos que alteran las propiedades físicas-químicas y biológicas del ecosistema, estas son alteradas por la industria y la comunidad que producen pérdidas significativas al humedal Gualí, este ha dejado de ser hogar para muchas aves migratorias, algunas que se encuentran en estado crítico. Este lugar ha perdido valor debido a la falta de la participación ciudadana, a la ausencia de la concientización y educación ambiental y social, lo cual ha generado cambios significativos en la cultura, relaciones y el ecosistema. En conclusión, desde este enfoque la mirada holística nos permite comprender cómo las diversas estructuras que integran esta problemática (comunidad, ecosistema, estructura gubernamental, entre otros) generan impacto y aportan para mantenerla en vigencia.
